rostros

ROSTROS

El pasado agosto cumplí 50 años. Y como estaba previsto mi familia consiguió sorprenderme con algunas originalidades. No sé cómo pudieron montar un vídeo de casi una hora con fotos de toda mi vida hasta ahora. Bautizo, infancia, Primera Comunión, colegio, estudios en Estados Unidos, la mili, carreta de Derecho, viajes a Italia, Francia, Israel…. Mismos viajes ahora con tus hijos. Fallecimiento de tus padres. Otra licenciatura. ¡Fíjate tú! Si que da 50 años para tanto.

Pero al acabar esa recopilación periodística me di cuenta que a la “versión periodística del medio siglo” le faltaba algo. Rostros. Muchos rostros.

Tantos enfermos que he acompañado en sus últimos momentos en tantos años de voluntariado en el Hospital Padre Jofre; rostros de tantos herman@s presos y presas y sus historias de madres, padres, hijos….; rostros de tantas personas irremplazables que he conocido a la largo de casi ya veinte Cursos Alpha en ocho años…. Tantos hermanos y sus vidas enteras transformadas. Rostros de creyentes llevados a los Sacramentos de nuestra querida Iglesia, muchos, muchos más de los que nunca pude imaginar. Suma y sigue.

Esos rostros sí que hacen historia, la historia verdadera. La historia que nada ni nadie podrá borrar. Mi historia ante Dios. Decía mi querido Francisco de Asís que “Solo somos lo que somos ante Dios”. Y así es.

Rostros que conforman mi rostro. El Tú el Yo y el Yo en el Tú. Cada uno con su nombre.

Hace tiempo soñé que Jesús venía a verme y mentalmente me decía: Solo el Amor permanece / Solo el Amor es real.

Amor en forma de rostros. Rostros que conforman el amor. “Al Final de la Vida sólo seremos examinados en el amor “. San Juan de la Cruz.

Juan Agustín Blasco Carbo