punto de encuentro con la Vida

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL JUEVES 23 DE NOVIEMBRE

Lc 19, 41–44. “no reconociste el tiempo de tu visita”.

Jesús llora sobre Jerusalén. Nos abre su corazón y muestra sus sentimientos. Siente profunda tristeza por la cerrazón de los judíos a su mensaje de salvación. Jesús desea que Jerusalén cumpla su misión y sea ciudad de paz. Pero tiene los ojos cegados por los propios intereses de sus habitantes. Sus enemigos la rodearan y acabaran con ella, como ya sucedió en el asedio de los babilonios. Jerusalén no aprovechó su tiempo de gracia y eso le llevó a la destrucción. Esa es la advertencia que nos hace el Señor. Hemos de reconocer el tiempo de la visita, la presencia de Dios que pasa por nuestra vida, la oferta de paz, de plenitud que nos hace. De lo contrario también se puede frustrar nuestra vida y no cumplir nuestra misión.

Amado Francisco Pau


Reflexión ofrecida por Verbum Dei

Curso Alpha

Curso Alpha: Inicio Domingo 15 de Octubre

El Domingo 15 de Octubre, empezó un nuvo Curso Alpha en la Parroquia. Se trata de un cuso de iniciación a la Fe y entre todos reflexionamos sobre las grandes preguntas de la vida y su respuesta desde el Evangelio.

Estáis todos invitados a participar. Comenzamos a las 19:30h y compartimos un poco de merianda para posteriormente pasar a sumergirnos el el tema de la sesión.

Su duración es de diez semanas, así que os aconsejamos acudir desde el principio

Podéis informaros mas sobre el curso en la pestaña superior de esta web o pinchando AQUÍ.

Juniors Llum Jove

Movimiento Juniors "Llum Jove"

Es un MOVIMIENTO formado por LAICOS con un estilo de vida que responde al EVANGELIO, que participa de la vida y misión de la IGLESIA, con una METODOLOGÍA que parte de la experiencia, que lleva a sus miembros, niños, adolescentes y jóvenes a ser TESTIGOS de Jesucristo en el mundo.

Visistar Web Juniors

Fano: "Trabajaré agradecido los talentos que me confías"

dibujo semanal de Fano

Somos don

LA BELLEZA

Vivimos en una sociedad que cree valorar la belleza y... opino que no, que lo que realmente ocurre es que sobrevalora unos cánones y convencionalismos estilísticos que han definido como belleza. Especialmente en el mundo de la mujer, esto se ha convertido en todo un reto: hay que tener unas características, unas medidas, una talla, un peso... para entrar dentro del club de lo considerado bello. Y el resto... ¿quedamos en el pelotón de los patitos feos? Me hace gracia cuando luego nos hablan de dictaduras y represiones, viendo que casi todo el mundo pasa por alto esta, que es una de las más crueles e implacables que padecemos.

Me gustaría, desde estas líneas, ayudar a las mujeres a reconocer y abrazar su belleza, y demoler esas falsas representaciones estereotípicas de lo que se considera una mujer bella, porque la mayoría de las veces resultan oprimentes, dando lugar a malestar, agobios y frustraciones. Quizás deberíamos empezar por entender que la belleza no es algo que pueda definirse de manera tan simple y concreta como el blanco y el negro... Hay tantas definiciones de belleza como personas y si a cada persona le favorece y le sienta bien un color, una hechura, un tejido, un maquillaje... en lo moral sucede igual: somos diversos. Somos más diferentes en nuestro retrato moral que en nuestro retrato físico: hay más diferencias entre la personalidad de las personas que entre sus rostros. Y creo que es importante que cada cual potencie su belleza interior, lo que hay en su persona de más hermoso, sea lo que sea, huyendo de estereotipos e ideas preconcebidas. De alguna manera cada persona tiene que buscar y potenciar su canon de belleza, aquello que de verdad la hace hermosa y agraciada.

Una persona es bella no por su aspecto, sino por el conjunto de todo lo que ella es; aquí incluimos su físico, por supuesto, pero sin darle una relevancia mayor que al resto de facetas de lo que es. Además, lo que la constituye persona no caduca como se deterioran el cuerpo y la belleza física. Aquello que la hace verdaderamente bella, profundamente bella, aquello que nos impulsa a amarla, y lo que le confiere dignidad, no está en su cuerpo, y por eso permanece, porque está en esa parte de la persona que es inmortal y que se llama alma.

Una mujer bellísima, con unos ojos preciosos y espectaculares, si no tiene dentro amor y bondad que se irradien por esos ojos tan bellos... ¿de qué le sirven? ¿qué es? Lo mismo ocurre con unas manos preciosas, cuidadas y con una manicura perfecta: se admiran, pero esas lindas manos... ¿para qué sirven? ¿en qué se emplean? ¿saben ayudar, servir, acariciar...? Esa mujer tan espectacular físicamente, es algo similar a un mueble, que se admira, pero después se olvida, o se la recuerda con admiración, pero sin amor. Es infinitamente más bella la mujer que tiene un físico normalito, del montón, sin nada excepcional, con unos ojos normales, que no llaman la atención, pero con un corazón lleno de bondad y ternura que se desborda en una mirada cálida y tierna y en todos los gestos y ademanes de su persona. Esa bondad y todo lo que tiene en su interior, lo que atesora en su corazón, la embellecen y la hacen resplandecer y sabemos que está transmitiendo vida y humanidad. Esa es la verdadera belleza, la que permanece y nunca se marchita, la que guardamos y la que admiramos de verdad.

Propongo apostar por ese canon de belleza humana, que dignifica y hace feliz a quien la posee y a quien la admira.

M. Olga María, cscj